El conocido filósofo argentino J. L. García Venturini, miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, define la ‘kakistocracia’ (del griego kakistos: lo más malo, lo peor y kracia: gobierno) como “no sólo como el gobierno de los peores gobernantes y legisladores más incapaces y corruptos, sino también de los dirigentes con las peores ideas políticas y económicas”. Tristemente la “kakistocracia” es una epidemia que se ha extendido en el país [gobiernos autonómicos incluidos] . Y lo malo es que, al parecer, no hay vacuna que la pueda curar, porque la ausencia de talento en el sector político es notoria y deplorable.
Si uno obvia fechas y lugares, al igual que la obra de Michelangelo Bovero “Contra el gobierno de los peores”, o la “La ‘kakistocracia’ o el gobierno de los peores” de C. Guevara, entre otros, cualquiera diría que se refería al actual gobierno español. Dudo que se pueda escribir nada que se aproxime más al gobierno de la ‘miembra’ Aidos; la ‘internauta’ Sindes; la ‘galáctica’ Pajín; el ‘generador de parados’ Corbacho; el de “las bombillas chinas’ Sebastián.; la de los ‘brotes verdes’ Salgado; la fotogénica de “La Vogue” y sus modelitos de rica progre; el cariñoso amante de sus hijos Chaves, etc. y ZP. como jefe de filas [al que, por cierto, han ninguneado –para más inri siendo el actual Presidente de la UE.- los Sarkozy, Merkel, Barroso y el Presidente del Consejo Van Rompuy, para solucionar el problema de la crisis griega].
Uno de los sostenes de la democracia es, sin duda, el que las funciones de gobierno se asignen a los más talentosos y mejor cualificados de la sociedad. La democracia, como forma de gobierno, sólo puede funcionar positivamente y realizar los elevados cometidos que le exigimos, si realmente se opone a la “kakistocrcia” y no se complementa y se impregna de ella. Si bien la democracia sigue siendo apoyada por la inmensa mayoría de la población, los políticos “kakistocráticos”, cada vez más abundantes lamentablemente, la están degenerando hasta el extremo de ser abominada por los ciudadanos. A Sócrates, acusado de charlatán, le sentenciaron a morir dándole a beber cicuta. Yo no pido tanto para ZP, Dios me libre, pero no estaría de más que se les obligara a “vivir de mileurista”.
La economía española, y decir economía es decir vida, se enfrenta, in crescendo, a una realidad grave con un elevado número de parados (camino de los 5 millones), un déficit público que se dispara al 12/13%, una deuda pública que este año superará seguramente el 70% del PIB, una caída del mismo de cerca del 4% y una acentuada penalización de los mercados nacionales e internacionales, etc. Por eso oirle a ZP decir que “hoy estamos mejor que hace seis meses” a uno le entran náuseas.
Máxime cuando uno ve publicada en la portada de un periódico nacional una foto con el siguiente pié :” HOY HE TENIDO SUERTE, NO HAN VENIDO (refiriéndose seguramente a las mafias que se dedican rebuscar comida en los contenedores para revenderla luego) Y HE PODIDO LLEVARME ALGO A CASA, dijo un vecino que rebuscaba comida en los contenedores de basura por necesidad”.
Suele decirse que "Los pueblos tienen el gobierno que se merecen". ¿Realmente los españoles nos merecemos este?. Posiblemente no, pero es el que votaron los ingenuos que creyeron a ZP cuando dijo: “la crisis es una falacia, puro catastrofismo. La próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España”.
Juan Borrás